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ELEGANTE BODA EN VALLADOLID. Marta & Nacho

No existe mayor complicidad que la de una pareja enamorada. Esto es lo que percibimos al conocer a Marta y Nacho, una pareja vallisoletana que desde el primer momento nos transmitieron esa ilusión desbordada ante la preparación de su boda.

 

Minuciosamente eligieron cada detalle de la ceremonia y banquete e hicieron de ese día una jornada inolvidable para todos. Tuvimos el placer de acompañarlos durante ese día y el siguiente reportaje fotográfico es una pequeña muestra de ello.

 

Marta y Nacho decidieron celebrar su Boda de Tarde en el Real Monasterio de San Joaquín y Santa Ana en Valladolid. Esta edificación construida a finales del S.XVII pertenece a la Congregación de las Monjas Cirstercienses de San Bernardo. El lugar es ideal para celebraciones religiosas y posee un museo de arte sacro cuyos lienzos expuestos pertenecen a la juventud del famoso pintor Goya.

Durante toda la ceremonia abundaron las sonrisas, esas miradas llenas de alegría y emoción contenida. Amigos y familia, no dejaron de sorprenderles con lecturas y momentos únicos.

 

Marta, sencilla y elegante, tal como ella es, iba vestida por Ernesto Terrón Alta Costura (Ganadora del Premio de Mejor Escaparate 2017). Las líneas limpias de su vestido potenciaban su figura y Nacho no dejaba ni un momento de mirarla. Nacho llevaba con chaqué negro, pantalones y chaleco grises y una corbata en tonos azules. Combinaban a la perfección con el color del ramo y tocado de Marta.

 

Aprovechamos el momento posterior a la boda para realizar unas fotos de pareja en los viñedos colindantes a la Finca La Leyenda. Unas fotos naturales y relajadas en las cuales ya se apreciaba la felicidad en sus rostros y el hermoso paisaje tan característico de la zona.

 

La Finca La Leyenda situada a tan sólo 20 minutos de Valladolid está especializada en grandes celebraciones y fue una opción perfecta para dar continuación a esta boda de tarde. La calidad y preocupación por los detalles fueron su seña de identidad. Sin duda, uno de los mejores lugares para una celebración así. Disfrutaron de lo lindo junto a la familia y los amigos.

Regalos y sorpresas varias tuvieron lugar y de este modo, fue pasando la velada. No obstante,

aprovechamos las luces finales del atardecer para realizar otra sesión de novios en la cual la naturalidad y cercanía estuvieron siempre presentes.

Como fotógrafo de bodas, ha sido un verdadero placer contar con ellos para relatar visualmente su historia

 

                                                                       ¡Enhorabuena pareja!